sábado, 14 de febrero de 2015

¿Lubricantes como juego sexual?

Edad, factores hormonales o mala alimentación son factores que pueden llevar a que la relación sexual sea dolorosa o poco satisfactoria por la falta de lubricación natural. Sin embargo, el uso de lubricantes puede ir más allá de solucionar este problema; le proporciona a la pareja libertad en el movimiento de la pelvis y un toque lúdico de juego erótico.
De acuerdo con Walter Ghedin, sexólogo y médico psiquiatra, los hombres también se entusiasman con el uso de lubricantes, esto porque son un mecanismo a través del cual se puede incrementar la acción, placer y creatividad en la intimidad. 
La lubricación genital es una respuesta fisiológica provocada por la dilatación de los vasos sanguíneos pelvianos.  Una mujer con deseo sexual, si se autoestimula o es estimulada por su compañero sexual, consigue esta humedad. Aunque también se puede lograr de forma artificial y convertirse en un juego sexual.
Por ello te presentamos 3 formas de usar un lubricante.
1. Masaje. Estos se caracterizan por su acción relajante, estimulante y por sus múltiples beneficios para el cuerpo y la mente. Acariciar y masajear el cuerpo de la pareja puede ser una forma muy agradable de iniciar la relación sexual. Existen productos 2 en 1 que actúa como gel de masaje y como lubricante. Su textura suave y sedosa, sin fragancia y de sabor dulce, permite utilizarlo para masajear todo el cuerpo y también como lubricante íntimo, ya que su pH es adecuado para estas zonas.
2. Despierta tus sentidos. No solamente el tacto, también el gusto y el olfato lo puedes estimular con un lubricante, esto porque existe una gran variedad de productos que incluyen sabores y aromas. Esto te permitirá realizar un sexo oral a tu pareja que los hará llegar al éxtasis. 
3. Juego de temperaturas. Existen lubricantes que proporcionan una agradable sensación de calor y cosquilleo al soplar sobre la zona que la apliques. Esta sensación de frio y caliento es un juego sexual que estimulara sus sentidos.
En el sexo todo está permitido, siempre que exista respeto y confianza entre ambos miembros de la pareja no lo olvides.